
jueves, 17 de diciembre de 2015
¿TIRARLO? ¡NI PENSARLO! – PRIMER REPAIR CAFÉ EN MADRID, SABADO 19 DE DICIEMBRE EN MEDIALAB PRADO
Queríamos invitaros al primer REPAIR CAFÉ que vamos a celebrar en Madrid, concretamente en el MediaLab Prado (Calle Alameda 15, metro Atocha), el próximo sábado 19 de diciembre, de 16 a 19 horas.
El concepto de Repair Café nació en Holanda en el año 2009 en un primer Repair Café
que tuvo lugar en la ciudad de Amsterdam. Desde esa primera experiencia
su promotora, la publicista y periodista Martine Postma, decidió crear
en el año 2011 la Fundación Repair Café, para promover la filosofía y los encuentros Repair Café por todo el mundo.
¿Por qué un Repair Café?
La
sociedad occidental está enfocada al consumo, cada vez compramos más y
mas cosas que una vez se averían o rompen desechamos para comprar otra
nueva, sin una conciencia de lo que supone esto para el medio ambiente.
El hecho de reparar algo se nos ha olvidado ya, los aparatos se hacen
cada vez más complejos y no valoramos que haya personas que tienen los
conocimientos prácticos, que los pueden reparar y que pueden hacer
además una gran aportación para la sostenibilidad de nuestra sociedad.
Reparar en lugar de tirar
contribuye también a reducir las emisiones de CO2, aparte de ser una
actividad divertida y en ocasiones sencilla para pasar una tarde todos
celebrando que hay algo más allá del consumo, conociendo además a
vecinos y haciendo nuevos amigos. No consiste tampoco en competir con
reparadores profesionales especializados, porque lo que se pretende es
crear conciencia y facilitar la reparación de cosas que de otro modo
irían a la basura; las personas que visitan los REPAIR CAFÉ no suelen ser clientes de especialistas en reparación, y las cosas que traen son, en general, muy costosas de reparar.
Primer Repair Café permanente en España
Los REPAIR CAFÉ son
espacios donde aparte de tomar un café tranquilamente puedes reparar
tus objetos - del tipo que sean - para poder volver a reutilizarlos,
favoreciendo así el reciclaje y la reutilización y apostando por un modo de vida más ecológico y sostenible. La reparación es en cualquier caso gratuita o pagada en horas
si son miembros del mismo banco de tiempo los que participan, pues es
una actividad dirigida no solo al público en general, sino también a
todos los Bancos de Tiempo existentes en la Comunidad de Madrid - actualmente más de 35 – por lo que este primer REPAIR CAFÉ nos ayudará a conocer también cual es el trabajo y la actividad de los Bancos de Tiempo madrileños.
Un encuentro sobre todo para los niños y sus juguetes
Este PRIMER REPAIR CAFÉ se dedicará exclusivamente a la REPARACIÓN DE JUGUETES de todo tipo y material (electrónicos, de tela, de peluche, de papel...), que luego además los niños que participen y asistan podrán intercambiarse entre sí.
¡Ñapas del mundo, venid a este primer Repair Café!
Si os consideráis además un MANITAS o "ÑAPAS"
o conocéis a alguien que pudiera estar interesado en participar como
reparador/a, os rogamos por favor os comuniquéis con él para que se
inscriba como reparador/a - tenemos poco tiempo - por lo que debería
rellenar el siguiente cuestionario:
http://medialab-prado.es/article/repair-cafe
Nuestra intención también es valorizar este trabajo y crear en un futuro próximo una escuela de reparadores/as, con la ayuda de la Fundación Repair Café.
Os esperamos entonces el próximo día 19 en el primer REPAIR CAFÉ que se realiza en España de forma permanente, son más de 900 Repair Café en 22 países de todo el mundo y queremos empezar en Madrid con tod@s vosotr@s.
Repair Café Madrid es una iniciativa del grupo de trabajoTimeLab en el MediaLab Prado, y de la Asociación para el Desarrollo de losBancos de Tiempo - ADBDT
FACEBOOK DE REPAIR CAFÉ MADRID
https://www.facebook.com/repaircafemadrid/
WEB DE LA FUNDACION REPAIR CAFÉ
Calendarios 2016
Hola
Desde
el grupo de consumo Surco a Surco hemos realizado unos fantásticos
calendarios para financiarnos y, por supuesto, para que podáis
apuntar vuestros sábados verdes, domingos rojos, día de recogida,
fiestas de todo tipo y cualquier tipo de evento que os parezca.
El
precio oscila entre 7€ y 10€ según vuestras posibilidades
económicas
Desde
Surco A Surco os agradecemos de antemano vuestra ayuda.
Para
pedir calendarios podéis escribir a carapies@gmail.com
Os
lo llevamos donde queráis
Aquí
tenéis las fotos
Bolsas de Resistencia ECOOPAN
Seguimos dándole a la creatividad para conseguir que la caja de resistencia brote de nuevo.
Os presentamos con este objetivo, estas BOLSAS 100% Algodón, que acabamos de sacar del horno.
Hay cuatro colores y cuestan 5€
Pueden ser un bonito regalo navideño!!!
Si estáis interesados en tener una y así apoyar nuestro proyecto, podéis hacer vuestros pedidos a ecoopan@gmail.com, con el asunto: "Bolsas de Resistencia", indicando cantidad y colores que queráis.
Seguimos amasando junt@s este proyecto...Feliz 2016!!!! --
ECOOPAN
• Alzando las masas •
Presentación de la cooperativa Surco a Surco
http://wp.sindominio.net/surcoasurco/2015/12/15/presentacion-de-surco-a-surco-batan-y-sorteo-de-una-cesta-de-verduras-ecologicas-viernes-18-de-diciembre-a-las-1900h-en-espacio-b/
El
próximo viernes 18 de diciembre a las 19:00h la
Cooperativa Surco a Surco presentará su proyecto de
producción, distribución y consumo agroecológico y al
grupo en Batán para dar a conocer su modelo de
alimentación y consumo responsable y cómo se puede
practicar fácilmente viviendo cerca de Batán.
Quiere mostrar el proyecto que hay detrás de recoger una cesta de verduras semanal y como disfrutar y sostener una huerta ecológica entre muchas personas viviendo en Madrid.
Quiere mostrar el proyecto que hay detrás de recoger una cesta de verduras semanal y como disfrutar y sostener una huerta ecológica entre muchas personas viviendo en Madrid.
Se sorteará una cesta de la semana que
contendrá verduras variadas de temporada
Os esperamos en Espacio B, Paseo de
Extremadura 256
Abrazos
Surco a Surco Batán
viernes, 11 de diciembre de 2015
Cómo nos alimentaremos en 2025?
Cómo nos alimentaremos en 2025?

¿Qué comeremos en 2025? ¿Cómo será nuestra alimentación de aquí a diez años? ¿Quiénes, dónde y cómo producirán la comida? ¿Con qué objetivo? Alimentos, ¿derecho o negocio? He aquí la cuestión.
Capitalismo agroalimentario
Con los principios y las prácticas de la llamada revolución verde, a partir de los años 40 y con su expansión en la década de los 60 y 70, se acabó imponiendo un modelo de agricultura y alimentación pensado casi exclusivamente en la obtención del máximo beneficio económico para las empresas del sector. Si “ganarse la vida” es legítimo, no lo es cuando la usura y la avaricia son la práctica habitual de unas políticas que acaban con derechos y necesidades esenciales. Así ha sucedido con un sistema agroalimentario sometido al capitalismo.
La agricultura y la alimentación hegemónica se basan en un modelo adicto al uso de productos químicos de síntesis, a los que también podemos llamar “agrotóxicos”; que prioriza unas pocas variedades de cultivos, los que mejor se adaptan a los intereses de las grandes empresas (tamaño y color óptimo por ejemplo); que apuesta por los monocultivos y los transgénicos; que deslocaliza la producción y promueve los alimentos que viajan miles de kilómetros del campo al plato, buscando el sitio más barato donde producir a costa de explotar la mano de obra y/o el medio ambiente o gracias a determinadas subvenciones.
¿Cuáles son las consecuencias? Se acaba con bosques y selvas vírgenes, se contaminan la tierra y los acuíferos, enferman nuestros cuerpos, se homogeneiza la alimentación, aumentan los gases de efecto invernadero y el cambio climático, se acaba con el campesinado local. Sin embargo, los daños colaterales parece que no importan, siempre y cuando los paguemos los de abajo, campesinos y consumidores, las multinacionales quedan al margen y solo suman beneficios.
Pero, ¿quién hay detrás de estas políticas? Se trata de grandes empresas que controlan cada uno de los eslabones de la cadena alimentaria, desde las semillas pasando por los fertilitzantes, los pesticidas, la transformación de los alimentos y la distribución en los supermercados. Sus nombres y apellidos: Syngenta, Dupont, Cargill, Monsanto, Coca-Cola, Kraft, PespiCo, Procter&Gamble, Unilever, Nestlé, Wal-Mart, Carrefour, por solo citar algunos de estos “megadontes” que se han colado desde hace algunos años en nuestras casas.
Soberanía alimentaria
Ante la imposición de este modelo, hay otro que se reivindica basado en los principios de la agroecología y la soberanía alimentaria. Su objetivo: devolver a las personas el derecho a decidir qué se cultiva y qué se come.
Una agricultura que apuesta por las semillas autóctonas, la diversidad de variedades agrícolas y la complementariedad de cultivos; por el respeto al ecosistema y a los ciclos de la naturaleza; que defiende el trabajo campesino y la visibilidad y el reconocimiento de las mujeres rurales; que apuesta por una relación directa, y con el mínimo de intermediarios posibles, entre el campo y la mesa. En definitiva, una agricultura de km0, ecológica y campesina, en beneficio de la economía local y de nuestra salud.
¿Quiénes son sus principales impulsores? El movimiento internacional de La Vía Campesina, integrado por organizaciones campesinas de todo el planeta, lanzó esta propuesta a mediados de los años 90, ante un modelo de agricultura industrial e intensiva devoradora de tierra, agrodiversidad y campesinado. Muy pronto, otros actores hicieron suya dicha demanda, desde organizaciones de consumidores, de mujeres, pueblos indígenas, ONGs… , al tomar conciencia de que la agricultura y la alimentación nos afecta a todos, ya sea en el campo o en las grandes ciudades.
Las expresiones de la soberanía alimentaria son múltiples, tanto en los países del Sur como aquí en el Norte: mercados campesinos donde los productores venden directamente sus alimentos; huertos urbanos en barrios, escuelas, casas y hospitales; grupos de consumo que optan por la auto-organización y la adquisición directa de alimentos a uno o más campesinos; comedores escolares ecológicos, con productos locales y orgánicos, que incorporan en el curriculum de las escuelas, tanto en la teoría como en la práctica, la apuesta por una alimentación más justa y saludable; acciones contra el despilfarro alimentario y la organización de comedores populares; cocineros “slow food” que llevan a sus fogones alimentos locales, campesinos y de calidad; entre muchas otras iniciativas.
‘Mal comer’ versus ‘buen comer’
La manera de comer del mañana será resultado de la pugna entre estos dos modelos de agricultura y alimentación. Uno que nos arrastra al que llamaremos “mal comer” y otro que, inspirándonos en el principio del buen vivir defendido por los pueblos originarios de América Latina, definiremos como “buen comer”.
“Mal comer” tanto por la falta de alimentos accesibles como por su deficiente calidad. Por un lado, a pesar de que hoy, y según datos de las Naciones Unidas, se produce comida para alimentar a 12 mil millones de personas, siendo 7 mil millones los habitantes del planeta, 1 de cada 7 individuos pasa hambre. Uno de los grandes dramas es la hambruna en un mundo donde abunda la comida, pero ésta no es accesible a todos.
Por otro lado, una “dieta occidental”, con muchos alimentos procesados, mucha carne, mucha grasa y mucho azúcar añadido, nos enferma y engorda. Los datos de la Organización Mundial de la Salud así lo corroboran: desde 1980, la obesidad se ha más que doblado en todo el mundo. Actualmente, 1.400 millones de adultos tienen sobrepeso, y de estos 500 millones son obesos. En el Estado español, según el Ministerio de Sanidad, el 62% de la población tiene exceso de peso, y de ésta el 39% padece sobrepeso y el 23% obesidad. Además, la tasa de obesidad infantil no ha hecho sino aumentar en los últimos años convirtiéndose en una de las más altas de Europa.
Una situación que no ha hecho sino agudizarse con la crisis. Cada vez más personas con menos ingresos son empujadas a comprar productos baratos y menos nutritivos. El libro blanco de la nutrición en España así lo afirma: “En la actual situación de crisis económica las conductas de los consumidores también se han visto afectadas. Seleccionan opciones más económicas tanto a la hora de decidir el lugar dónde comprar alimentos y bebidas, como el tipo, calidad y cantidad de productos”. Se compra poco y barato y se come mal.
En contraposición, el “buen comer” es resultado de una agricultura y alimentación que respeta la tierra y da de comer de manera sana y saludable a las personas. Si el concepto del buen vivir, incluido en las constituciones de Ecuador (2008) y Bolivia (2009), defiende una vida plena, con todas las necesidades cubiertas, en armonía con la naturaleza, tomando como referencia las cosmovisiones ancestrales de los pueblos originarios de América Latina; el “buen comer”, del mismo modo, solo será posible respetando la fertilidad de la tierra, los ciclos de la naturaleza y la diversidad agraria de cada ecosistema. Un “buen comer” que no solo cuida del territorio sino también de aquellos que trabajan la tierra y de nuestros cuerpos.
El día de mañana
Se hace difícil prever qué pasará el día de mañana. Lo que es seguro es que el “combate” entre ambos modelos continuará. De hecho, ante el creciente interés por consumir productos ecológicos, de mejor calidad y origen local, algunas grandes empresas de la agroindustria y la distribución “se han sumado al carro” de lo “eco”. Por ejemplo, en el caso de los supermercados vendiendo en sus lineales alimentos de km0 y certificados como ecológicos. Una estrategia que pretende ampliar su nicho de mercado y lavar su imagen. La cooptación y la asimilación de las alternativas, como bien sabemos, está al orden del día.
El reto que tenemos por delante es explicar porque la apuesta por una agricultura local, ecológica y campesina es beneficiosa tanto a título individual como colectivo. A continuación enumeramos algunos beneficios: 1) Porque cuida de nuestra salud, gracias a que se trata de alimentos libres de productos químicos de síntesis y de transgénicos. 2) Son beneficiosos para la economía local, que recibe mayores beneficios económicos al tratarse de un modelo basado en los circuitos cortos de comercialización. 3) Mejor para el medio ambiente, al reducir la huella ecológica evitando los “alimentos viajeros” en beneficio de los que ya tenemos aquí, combatiendo la deforestación y promoviendo la agrodiversidad. 4) Favorece a los campesinos locales, al apoyar una agricultura km0 y de proximidad.
Sin embargo, más allá de la pedagogía es fundamental la viabilidad económica de dichos proyectos que pasa por el uso de estos otros canales de producción, distribución y consumo. Afortunadamente, unas alternativas que día a día ganan más peso en nuestra sociedad, pero que también necesitan del apoyo y la difusión de las instituciones para llegar a cada rincón de nuestros pueblos y ciudades. Afortunadamente, las alcaldías del cambio se han sumado a la agroecología y a la soberanía alimentaria. Esperemos que otras instituciones sigan el ejemplo.
lunes, 7 de diciembre de 2015
TTIP: el campo cerrado por defunción
Dirigido por Carlos Crespo y Héctor Rojo, en el que personas expertas
analizan los modelos agrarios de la Unión Europea y de Estados Unidos y
profundizan los efectos que podría tener TTIP sobre las políticas
agrarias, alimentarias y ambientales, no solo en ambas potencias, sino a
escala planetaria.
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